RODEADO DE LUGARES ÚNICOS

El edificio Lamarca no es el único edificio distinguido de la zona. Está situado en una parte de Madrid en la que se encuentra una gran variedad de edificios singulares, también únicos. 

En dirección a la calle Sagasta, hacia el recientemente remodelado Mercado Barceló, se encuentra muy cerca, el Palacio Longoria, actual sede de la Sociedad General de Autores y Escritores y vivo ejemplo del modernismo madrileño. Este edificio es obra del arquitecto José Grases Riera, por encargo del financiero Javier González Longoria y está declarado Bien de Interés Cultural.

Un poco más arriba, actualmente en estado de restauración, está el palacio del Conde de Villagonzalo, también conocido como palacio de Ustáriz, obra del arquitecto Juan de Madrazo. Este palacio de estilo isabelino ocupa una manzana completa y es vecino de otro palacio que también fue propiedad del marqués de Ustáriz y que actualmente se alquila para eventos sociales y comerciales. 

Enfrente se extiende la plaza de Santa Bárbara, donde, entre otros edificios señoriales, se encuentra el antiguo palacio de la Condesa de Guevara, de estilo neobarroco con torreones, rejerías y balconadas, construido por el arquitecto Joaquín Pla Laporta. Actualmente es la sede de una entidad bancaria. Atravesando la amplia plaza de Santa Bárbara, que desde la remodelación es peatonal en su mayor parte, llegamos a la glorieta de Alonso Martínez, plena de edificios de alto estanding, donde confluyen las calles Sagasta, Génova, Almagro y Santa Engracia.

Por la parte de atrás del edificio Lamarca se extiende una pequeña zona de Madrid sorprendentemente apacible y tranquila. Así son las calles de San Gregorio, del Piamonte, de Luis de Góngora y la calle de San Lucas, con una recoleta plaza desde la que se divisa la cúpula del Convento de las Góngoras, de las Hermanas Mercedarías Descalzas. Este Convento de clausura hunde sus cimientos en el siglo XVII, construido por orden del rey Felipe IV. Enfrente del convento, está el Palacio del marqués de Viluma, cuyos jardines dan a la calle de Luis de Góngora.

EL EDIFICIO LAMARCA ES COLINDANTE CON EL BARRIO DE JUSTICIA,
LLAMADO ASÍ POR ACOGER HISTÓRICAMENTE LAS SEDES DEL TRIBUNAL SUPREMO
Y LA AUDIENCIA NACIONAL, AUNQUE LA ZONA ES MÁS CONOCIDA COMO LAS SALESAS

Bajando por la calle Alfonso VI, hacia la Castellana, a la izquierda está uno de los rincones más atractivos de Madrid, la pequeña Plaza de las Salesas. Esta plaza da al lado oeste de la Parroquia de las Salesas, que es la iglesia del antiguo Monasterio de la Visitación de las Salesas Reales, cuyo edificio es actualmente la sede del Tribunal Supremo.
La fachada de la parroquia, que fue construida en el siglo XVIII por Carlier y Francisco Moradillo, ofrece unos relieves realizados en mármol de Carrara por Domenico Olivieri.

El mausoleo del Rey Fernando VI y su esposa Bárbara de Braganza, diseñados por Sabatini, se pueden ver en el interior del templo, enterrados allí según su propio deseo.
El Tribunal Supremo da a la espaciosa Plaza de la Villa de París, un enclave lleno de tranquilidad desde que la calle Orellana fue cortada al tráfico en ese tramo.
En la Plaza se levantan las estatuas del rey Fernando VI, y la de su esposa, la reina Bárbara de Braganza, fundadores del conjunto arquitectónico destinado a ser el actual Palacio de Justicia.

VIVE MADRID

La calle Fernando VI es una de las más vivas de Madrid, llena de modernos y acogedores locales comerciales, de ocio, restauración y culturales.

Está muy próxima al núcleo más activo de la moda en Madrid, donde las tiendas multimarca y las mejores firmas internacionales, atraen a un público sofisticado y moderno que busca lo último en tendencias. La vanguardia de los diseñadores quiere estar allí, y ofrecen en el interior de sus tiendas tanto un desfile con DJ, como una exposición de escultura o pintura, o venta de muebles japoneses; todo vale para ser el foco de atención.

En restauración también la oferta es diferente y creativa. Al lado de la mejor pastelería de Madrid, puedes tomar un bocadillo de jamón acompañado por una copa de champán o degustar en un restaurante alternativo la cocina de Ärni Hjörvar, el bajista islandés de la banda británica de rock, The Vaccines, que está de paso por la ciudad.

Quien conozca la vida madrileña sabe que Fernando VI ha sufrido una metamorfosis y actualmente es una calle joven, alegre, llena de glamour y de una gran variedad de sitios que rezuman modernidad.